Soy una niña común y corriente, estudio, trabajo, y salgo de vez en cuando. Creo en el amor (y no es de chiste, ni de cliché) como el único valor que nos puede salvar de todo este caos en el que hemos decidido vivir. No soy muy optimista del ser humano en este momento, aunque como muchos aún tengo esperanza de que saldremos de esto. Creo que la gente se empeña mucho en no ser feliz y en complicar sus relaciones con los otros seres humanos y eso me parece profundamente triste.
Y como muchos, tengo un escrito (¿un poema?) de cabecera que me lo regaló mi papá, quién a su vez lo recibió de mi abuelita; que comparto con ustedes, porque aunque eso también es cliché, este ¿poema? me orienta cuando el mundo me saca de quicio…
DESIDERATA
(Cosas que se desean)
Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible, vive en buenos términos con todas las personas, enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos, pero no te cierres a la virtud que hay en ella; mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo. En especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor; porque medio de toda la aridez y desengaños, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaires las cosas de juventud.
Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina. Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los planetas y las estrellas; y tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, cualquiera sea tu modo de concebirlo y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones.
Mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta, que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso.
Ten cuidado.
ESFUÉRZATE POR SER FELIZ.



comment ça rien !
Listo Patrick, ya puse algo!!! Espero que te guste
Largo tiempo si pasar por tu blog
lindo poema
lindo blog